jueves, 24 de noviembre de 2016

malón

 
La vuelta del malón- 1892- Ángel Della Valle


La correría es polvo a sus espaldas
el malón es un cuerpo de una sola ansia
y aunque el polvo anuncie la llegada de la tropa
nadie podrá escapar
de esta cara oscura de lo cierto

El malón llegará al límite
donde los muros del fuerte
anuncian que la realidad no es ni una ni íntegra


Esa llegada bordeará al cazador
lo recorrerá paulatinamente
como quien sabe
que se acerca a un manjar

El cuerpo del malón
olfatea a la presa
se confundirán los gritos de revancha entre los de dolor
la sangre será esta vez vertida
como símbolo
porque la fuerza de los dueños de la tierra antaño arrebatada sin piedad
podría matar a esa burbuja de fortín
y, sin embargo,

tras un largo rato
de explorar las lindes de los muros
los deja
en medio del miedo
instalados en el temblor o en la duda
en la inminencia de lo que está por precipitar

con la certeza-fantasma

de que en algún momento                y pronto

volverán

jueves, 17 de noviembre de 2016

orígenes





En medio del desierto
A veces se cuentan leyendas que nadie escucha
El viento las trae desde los mares lejanos
Y el frío les talla una noche perecedera

En medio de la arena del desierto
Tenue la luz de la luna
Alumbra

Clavados cada tanto
En la arena, desierto,
Estamos como cactus
Fingiéndonos actores de una escena quieta y espinosa
Donde todo tu paisaje
Remite a lo ido
Al oído
Al ohhhh ido
El ombligo de la memoria
Sería
La naturalezadentro
Donde fundo del tiempo sólo lo que soy
Cómo no acobardarse ante tanto escombro
En medio de los muertos
Ante tanta raíz viva que nace en la carroña

Cómo no envalentonarnos
Viendo el verde que viene de la Muerte

Una cajita de recuerdos
Renguea esa musiquita de adiós
Que se mete entrañadentro
A pasearse de a dos
A girar aupados a caballo
A desbocarnos en el calor de la sangre

En la cajita
No entran el verde vivo de aquel árbol al fragor de la primavera
Ni el gesto de tu risa en el viaje donde todo se dio por empezar

Es vieja la cajita
De un polvo indefenso que arrebata aromas a lo poco y lo pequeño

Vieja y amarillenta
Un otoño que hace estragos estivales
Hay algo de profano y de rebelde en su seguir siendo a la hora de la vida

Algo de quijote perdido en díscolos afanes
Algo de mí  que no soy yo
Una quietud se acerca desde el después
El después había sido una trampa escondida en los entornos de una ciudad poco visible
En la quietud de la casa se alojan los pequeños cielos y los ínfimos infiernos de las memorias futuras, esperándonos sin saber por qué

Había una vez un hogar en el horizonte
Había una vez una vez donde ese hogar parecía lejos
Hay una vez esta vez un mundo que es real
Donde viajamos el presente como promesa
Donde el tiempo desaparece en su actualidad
Somos
En las raíces de aquel primer desconcierto
eco solitario de una idea
Desarmado en los pasos que lo cierto funda y funde
En la carne y el hueso de lo que es
Una quietud originada en el después se acerca
El después había sido una trampa escondida en los entornos de una ciudad también escondida
En la quietud de la casa se alojan los pequeños cielos y los ínfimos infiernos de las memorias futuras, esperándonos sin saber por qué

Había una vez un hogar en el horizonte
Había una vez una vez donde ese hogar parecía lejos
Hay una vez esta vez un mundo que es real
Donde viajamos el presente como promesa
Donde el tiempo desaparece en su actualidad
Somos
En las raíces de aquel primer desconcierto
eco solitario de una idea
Desarmado en los pasos que lo cierto funda y funde
En la carne y el hueso de lo que es

La casa me pide que me quede
Dice que es bueno cada tanto sentir la quietud de los días en su espacio
Y yo, claro, desconfío,
De lo que dice
De lo que muestra
Y  trato de irme
Mas todo arrebato
Se reduce a la idea de la fuga
Que se desvanece en tu risa
En los acordes de una guitarra
En las correrías de una pequeñez fornida
Y en  las canciones de cuna de la fragilidad
Qué sería la poesía sino esta gesta en la que tratamos de huir del espanto de quedarnos
El cuerpo, compañero, se rinde al eco de haber sido dos, tres veces casa
Primero, casa de la locura de amarte
Después, morada de las vísperas de un vientre
Finalmente por ahora, hogar de redoblarle la apuesta al milagro
Quién dice que no puedo decir milagro.
Hay que descascarar el lenguaje para sacarle los disfraces,
Decir con simpleza
Dejar de prohibir
Cuánto desentierro
En este arraigo
La lumbre de tu noche
Será el vagido
En que la vida
Se te acerque como mundo
En que el aire sea por primera vez tuyo

Tu primera luz
Va a bailar el llanto de una dicha sin palabras
No hay lenguaje para despedirte


De tu mundo
Del pequeño océano de tu larga noche
De la apacible noche de tu hambre y tu sed
Lo real tiene códigos que suelen escapársele al lenguaje
Lo real no tiene códigos
Cualquier intento de transcripción de lo real terminará en fracaso
El fracaso es la buena manera que tienen los actos de enseñarnos a crecer

Este planearme sobre lo que fui
Avizora el combate contra lo imposible
El deseo de conquistarlo

la gesta de lo real